jueves 25 de junio de 2009

El final



Hay ocasiones en las que es necesario tomar decisiones que aunque nos resulten tristes y penosas son absolutamnete necesarias. Por razones que la mayoría de vosotros sabéis esta es una de ellas. Acabo de regresar después de una estancia de cincuenta y un día en un hospital y lo hago con las fuerzas justas para seguir adelante y con un futuro repleto de visitas al mismo hospital, de pruebas y de tratamientos. No me quejo, he tenido suerte de salir viva pero me considero incapaz de dedicar a este blog el tiempo, tanto de pensamiento como de obra, que realmente necesita. Por eso, he decidido cerrarlo. También porque prefiero dedicar todos mis esfuerzos supletorios a mi otro blog y tratar de mantenerlo activo, aunque tal vez sin la frecuencia con que lo hacía antes. Mañana salgo para pasar unos días de descanso y de recuperación, será una semana tras la cual cerraré el blog.
A todos los que me habéis leído, apoyado, criticado y querido os doy las gracias y os invito a que os déis una vuelta por sumisasilvia.blogspot.com. Allí os espero. GRACIAS.

sábado 2 de mayo de 2009

Sueño o realidad


En una mazmorra sucia, en un ambiente desolado, desnuda y arrodillada como una perra, rodeada por otras verdaderas perras y con el macho merodeando inquieto, mientras elige cuál será su presa. Atada de pies y manos, con un collar alrededor del cuello, con un bozal en la boca, con una marca de posesión. Hay restos de comida desperdigados por el suelo y agua derramada porque se ha caído de los envases. Apenas la tenue y macilenta luz de una bombilla en el techo produce sombras caprichosas y a veces truculentas. Basura por los rincones, fluidos, olores que se entremezclan. Cuerpos sucios, sudor, calor sofocante. Ausencia de pensamientos y de ideas, sólo instinto, sumisión total, sometimiento, esclavitud.
Me pregunto si no será todo un sueño, una elucubración, algo muy poco real.

martes 24 de marzo de 2009

Relaciones lésbicas



Han sido innumerables las ocasiones en que bien un Amo, bien una sumisa o bien alguien de fuera del BDSM me han preguntado si en alguna ocasión había mantenido una relación de tipo sexual con una chica. Siempre he respondido que no.
Hace bastantes años, una amiga y yo misma estábamos en su casa cuando empezamos a bromear y a tontear y con el juego, comenzamos a besarnos. No puede decirse que fueran besos apasionados pero eran besos al fin y al cabo, que interrumpimos cuando nos dimos cuenta de que podíamos llegar demasiado lejos.
Nunca he tenido ninguna duda sobre mi tendencia sexual y la sigo sin tener pero alguna que otra vez durante estos años me he preguntado qué hubiese ocurrido si mi amiga y yo no hubiésemos terminado bruscamente con aquel juego. Hasta ese día y después de ese día todas mis parejas han sido chicos y nunca se me ha pasado por la cabeza tener una relación homosexual. Con una única excepción: la tendría si mi Amo me lo ordenase, no por atracción o por morbo o por placer, sino tan sólo, por obediencia y por sumisión.
¿O no?

jueves 5 de marzo de 2009

Avances de la ciencia


Cuando nacieron mis padres, mis abuelos no supieron si habían tenido un niño o una niña hasta el mismo momento del parto. No pudieron planificar con antelación si el color de la ropita del bebe debía ser azul o rosa ni tampoco digerir la noticia de que el recién nacido no era el varoncito o la nena que tanto deseaban sino un nuevo macho o una nueva hembra que añadir a la lista de sus hermanos mayores.
Cuando yo nací, mis padres supieron que era una niña desde poco antes de la mitad del embarazo de mi madre. Las nuevas técnicas de radiodiagnóstico e, incluso, algún tipo de análisis intrauterino permitieron saber a mis padres que después de mi hermano mayor iba a nacer una niña, con lo que ya tenían la ansiada parejita, logro que más tarde se desequilibró con el nacimiento de mi hermana pequeña.
Hoy, una clínica norteamericana ofrece a los futuros padres la posibilidad de elegir, no sólo el sexo de sus hijos, sino también el color y textura del cabello, el color de los ojos y, supongo, aunque esto ya no lo oferta, la posibilidad de elegir el lugar en el que colocar un estratégico lunar.
Ya puestos a hacer modificaciones genéticas o de otro tipo pienso que sería más interesante poder escoger la inteligencia, la profesión, la bondad o cualquier otra característica de tipo intelectual o moral.
Y eso sin hablar de los beneficios que tales técnicas tendrían en el BDSM, donde se podría elegir un Amo experto y sutilmente dominante o, en el otro extremo, una perra, una puta o una masoquista de esas a las que les gusta pasar la vida machacadas, sin necesidad de pasarse meses o años adiestrándolas.

viernes 20 de febrero de 2009

Eutanasia


Eluana sufrió un accidente de tráfico hace diecisiete años del que quedó en estado de coma profundo. Sus funciones vitales quedaron reducidas a las vegetativas, pero su cerebro quedó dañado de tal forma que toda actividad cerebral superior quedó interrumpida.
Probablemente, durante mucho tiempo, su familia tuvo la esperanza de que su coma fuera reversible y pudiera salir de él y que, aunque con secuelas, fuera capaz de llevar una vida cercana a la normalidad. Pero no fue así y durante diecisiete años, Eluana ha permanecido en coma profundo irreversible, atendida por médicos, enfermeros y, sobre todo, por sus padres y su familia.
Es fácil imaginar el sufrimiento de esos padres al ver durante tantísimos años a su hija inconsciente, sin ver, hablar o sentir y es comprensible también que después de tanto tiempo, quisieran terminar con el sufrimiento que soportaban y conseguir que su hija dejase de vivir esa vida extraña e insatisfactoria.
Como todo el mundo sabe, se entabló un proceso judicial tras el cual los jueces estimaron la súplica de los padres de Eluana y ordenaron que se le retirase la ayuda que la mantenía con vida.
Como médico y también como persona debo afirmar que estoy en contra de la eutanasia, que no me parece ningún derecho y que creo que nadie, ni siquiera uno mismo, tiene derecho a decidir el momento de finalizar su existencia, pero también pienso que, en el caso del que hablo, no se ha practicado una eutanasia en sentido estricto, sino que se le ha dejado de alimentar y de dar aporte de líquidos, con la consecuencia inevitable de su muerte.
Y a mí me gustaría saber, porque no lo sé, si es moralmente lícito lo que se ha hecho con Eluana.

miércoles 3 de diciembre de 2008

El primer latigazo


Entré por primera vez en una mazmorra con las manos esposadas a la espalda, con los ojos vendados, con la boca sellada. Sentí que urgaban en mis muñecas, que abrían las esposas. Me llevaron los brazos hacia arriba, me los cogieron con argollas. Escuché el silencio y percibí la negrura más absoluta. Sentí miedo, me sentí excitada. Luego, mi piel quiso desgarrarse con el primer latigazo y grité en lo más profundo de mi ser. Grité como nunca lo había hecho. Grité porque ya no era lo mismo.

martes 18 de noviembre de 2008

Súplica


Sométeme y castígame si piensas que lo merezco. Haz de mi una verdadera esclava, no alguien que juega a ser esclava y que en cuanto te das la vuelta se olvida de su condición.
Ordéname lo que he de hacer y cómo he de vivir. Se mi dueño, mi propietario, mi guía, ese Amo que está por encima de todos y de todo. Subyúgame, disfruta de mí y conviérteme en una perra fiel y obediente que no sabe qué hacer si tú no estás.